ANÁlISIS: El ocaso del fútbol total

Fotos: EFE

El fútbol está sometido a la estrategia y a sistemas para conseguir la victoria o incluso  un resultado  sin ganar, empatar por ejemplo es esa condición tan miserable de este deporte que ha hecho que a veces se transforme en un  juego mezquino y carente de espectáculo.

Algunas de estas categorías de estrategias poseen diferentes visiones como la explica el estudioso ecuatoriano, Álvaro Proaño, director técnico del Cumbaya FC y docente del Instituto de entrenadores de la FEF (Federación Ecuatoriana de Fútbol): “el fútbol actual  es zonal,  es de presión alta,  es de repliegue y es de juego combinatorio, este último es el que practica la selección española de un toque o dos toques máximo”.

En el estadio Luzhniki, de Moscú, se jugó el partido más aburrido y feo de la Copa del Mundo. A pesar que una de las selecciones fue España que es uno de los mejores cuadros que trata la pelota, que brinda espectáculo, y que fabrica constantemente jugadas para alcanzar el gol.

Fue tan feo el encuentro que incluso el autogol de Iganevich fue tan cómico que pareció un meme de esos que circulan en el whatsapp.

España, no perdió su esencia, tocó la pelota cuantas veces quiso, pero no bastó, el esférico pasó de un lado al otro, mientras que los rusos parecía que sólo hacían sombra y se convirtieron  en un candado que el tiki tiki español no pudo destrozarlo.

El fútbol combinatorio  de sus volantes: Asensio, Silva, Isco, Busquets y Koke no pudo contra el cerrojo que impuso Cherchésov  que salió  con un sistema zonal: el jugador  que marca en zona está más próximo a la pelota,  y siempre de a dos, el uno más cerca de la pelota y el otro sigue a su compañero  pero no pierde de vista al balón.

Por otra parte, nos encontramos con el anfitrión Rusia que más pareció un sparring de segunda, pero volviendo al sistema, el equipo ruso se transformó en una muralla, gracias al sistema de presión alta y zonal frecuente.

A los 67 entró, Andrés Iniesta, experto en abrir catenaccios ultradefensivos, pero el manchego no pudo  fiel a su estilo, rápido y  de  primera intentó habilitar a sus compañeros y conjunto al regateador excelso  que tiene la furia roja, Isco, combinaron varios pases y la creación se vio frustrada  ante la marca implacable de los rivales, pero nada el partido estaba para el olvido y  el sueño.

En este  último partido de Iniesta de  la selección española, no hubo variantes tácticas, cada cuadro murió en la suya, los rusos  con su sistema zonal y de alta presión, y España con su juego combinatorio de toques sucesivos que en momentos parecía que estaba entrenando.

En  el libro: Los pilares de la táctica: Equilibrio, orden y ejecución de Álvaro Proaño explica que los cambios de estrategia durante el partido son fundamentales para conseguir el resultado, sea este el triunfo o el empate: “Las variantes tácticas son muy importantes, pues nos permiten sorprender al rival. Buscamos a través de ellas superar tácticamente a nuestro adversario, por eso es necesario que una vez que han sido determinadas entrenemos con ellas, para que la ejecución sea óptima en el partido”.

Según este concepto ambos equipos no tuvieron variantes  y el resultado fue un partido monótono y sin cambios de ritmo. Así llegaron los tiempos suplementarios y esa lotería llamada, penales, en donde los rusos salieron victoriosos ante una España sorprendida e impotente.