ANÁLISIS TÁCTICO #ArgentinavsChile: CHILE BICAMPEÓN DE LA COPA AMÉRICA

 

Por Andrés Molina Galarza

 

La final de la Copa América Centenario tuvo mucho drama, cero goles y una tanda de penales que nos hizo caer en cuenta de que Messi no es de otro planeta y es parte de una desafortunada selección Argentina que desde 1993 y luego de seis finales disputadas desde ese año, no ha logrado coronarse campeón con la selección absoluta.

Juan Antonio Pizzi, el Director Técnico del campeón de esta inédita Copa América Centenario tácticamente presentó 1-3-5-2, con Bravo en la portería, un gigante en el arco que estuvo preciso cuando fue exigido durante el partido y en la tanda de penales se hizo enorme en la portería del Metlife.

En defensa: Jara e Isla se abrían bastante para la salida y siempre estuvieron seguros con el balón y cubriendo la espalda del defensa central Medel y listos en la cobertura de Beausejour y Fuenzalida respetivamente por ambas bandas. Lucieron inseguros al inicio, Medel estuvo bien en el centro, excepto en la jugada del primer tiempo que pudo cambiar la historia del partido y de la Copa, cuando regala un balón a Higuaín, quien definió mal.

Beausejour y Fuenzalida no pudieron llegar por las bandas pero ayudaron en defensa. Díaz buscaba ser ese hombre libre por delante de la defensa que corregiría errores defensivos y estaba listo para el contraataque, pero salió muy rápido de la cancha por doble tarjeta amarilla. Su espacio fue ocupado por Vidal, quien se ubicó más retrasado en el campo de juego, estuvo sereno y seguro para manejar los tiempos del partido, para la salida del equipo araucano y dar una mano para poder controlar los desbordes de Messi por el centro de la cancha. Aránguiz, quien desdobló esfuerzos en la mitad de la cancha después de la expulsión de Díaz, estuvo bien en contención, en recuperación del balón y pudo crear jugadas para su equipo.

Dos delanteros abiertos, Vargas más activo en comparación con Alexis Sánchez, quien tuvo pocas posibilidades de gol y terminó con un golpe en la pierna que lo confinó a salir del campo antes del final y la definición por penales.

Argentina planteó un 1-4-3-3,  formó con Romero en la portería y una línea de cuatro defensas que se mantuvo hasta el final. Primero con Mercado, Otamendi, Funes Mori y Rojo, quien salió expulsado antes del final del primer tiempo por una entrada por detrás a Vidal que no parecía para roja directa, uno de los tantos desaciertos del juez brasileño que desentono en la final.

Mascherano tuvo que bajar como defensa central y colocar a Funes Mori por la banda izquierda, estuvieron siempre atentos en la defensa, aunque hubo ocasiones, sobre todo en el segundo tiempo donde Chile llego con velocidad.

Tres volantes: Biglia y Banega más abiertos y Mascherano por el centro más libre, con la expulsión de Rojo, mantuvo la línea de tres todo el tiempo, situó a Biglia en el centro y retraso a Di Maria a zona de volantes. El “Tata” Martino, en el segundo tiempo sacó a un desgastado Di Maria por Kranevitter, quuien trabajo por el centro del campo en contención, Biglia y Banega abiertos nuevamente.

La delantera que inició y jugó casi todo el primer tiempo hasta la expulsión de Rojo fue: Messi, Higuaín y Di Maria, luego fueron Higuaín en punta y Messi de media punta,  estuvo participativo, a veces chocó solo contra una muralla defensiva chilena, en definitiva con más ganas que en finales pasadas pero un poco inexacto en sus decisiones y ejecuciones, hasta la fatídica definición de penales.

Chile  es el rey de América,  con buen fútbol y jugando en equipo, ha logrado revalidar lo que ya logró hace un año en la Copa América jugada en su casa. Con Bravo, Vidal, Aránguiz a un nivel superlativo. Argentina y el posible adiós de Messi de la selección, algunos lo tildaran de “pecho frío”, pero prefiero seguir creyendo que jugadores como el jamás deberían dejarnos sin su magia aunque, a  veces toque sopa.

 

368-1