#Miercolesdemanoamano OPINIÓN: Célico y la falta de amor propio

#Miercolesdemanoamano  OPINIÓN: Célico y la falta de amor propio

 

El Ecuador es el país de las oportunidades para quien no son ecuatorianos. Aca prefieren un canciller blanco, ojos azules, inglés y sin experiencia, que alguien que ha trabajado toda su vida en el servicio exterior. En este país el presidente prefiere un secretario de nicaragua que alguien de este país. Prefieren un mercenario periodista chileno que un comunicador ecuatoriano. Y en el reino salvaje del fútbol siempre han preferido montenegrinos, chilenos, colombianos, argentinos, uruguayos y brasileños antes que un profesional ecuatoriano. El peor y el más feo enemigo del ecuatoriano es el propio ecuatoriano. No que una venezolana desubicada diga que somos feos; sino que muchos ecuatorianos crean fervientemente que la venezolana tiene la razón y se avergüencen de verse al espejo.

La FEF y Carlos Villacis son parte fundamental de ese poco amor que se tiene al ecuatoriano. En este país hay un campeonato Sub-20 en donde están los mejores técnicos infanto-juveniles del país. Hay un técnico en especial que ha ganado todo con el Independiente del Valle. Hay otros buenísimos profesionales que cada fin de semana compiten. Pero a la FEF no le importó eso y contrató a Jorge Célico.

Este medio no tiene nada contra Célico y este artículo no le interesa ser nacionalista sino reflejar el poco amor propio que tiene el ecuatoriano y las diferencias de ver fútbol que se tiene con Célico. Este ex arquero argentino nunca ganó nada en el Ecuador. Y no ganó nada porque su propuesta no calza en nuestro fútbol ni en nuestro contexto cultural. Célico maneja equipos desequilibrados que pueden ganar por goleada o perder por goleada. Los logros más importantes del Ecuador fueron por tener equipos súper equilibrados. Bolillo, Suárez y Rueda nunca se volcaron al ataque. Tuvieron jugadores disciplinados y equipos muy bien trabajados.

Es decir, la designación de Célico no tiene nada que ver con un proyecto de identidad del fútbol ecuatoriano. Célico perdió con la Universidad Católica con equipos venezolanos, brasileños, peruanos y su participación a nivel internacional es paupérrima. Solo hace falta recordar a El Nacional siendo goleado en una Libertadores al mando del técnico argentino. Si estas credenciales las tendría un ecuatoriano no lo llaman para dirigir ni un barrial.

Pero, Ecuador es el país de las oportunidades para quienes no son ecuatorianos. El fútbol es el reflejo del poco amor que nos tenemos como sociedad. De que este país inventado en la mitad del mundo, sigue siendo una linea imaginaria que no debería existir. Algunas veces pienso que los propios ecuatorianos si fuesen colombianos o peruanos serían mucho más felices. Por el momento me conformaría con que Carlos Villacis fuese peruano. Así la selección ecuatoriana no enfrentaría dos partidos muy importantes con un técnico improvisado.