RESUMEN: Francia vs. Argentina: Los Mbappé, los Mbappé

Argentina, sin duda, es tierra de novelistas  y de  narradores de fuste. En 1968,  salió la novela, Los  Galgos de la escritora, Sara Gallardo, esta historia trata de una pareja  que hereda una estancia, y están acompañados por dos perros galgos,  es un relato que gira alrededor de la evocación y de la memoria. Colocamos esta breve reseña porque tanto como la selección  albiceleste como la francesa disputaron en el estadio, Kazan Arena, un partido queriendo evocar viejas hazañas, Argentina quiso emular las copa pasadas, sus gestas en México 86 y en Italia 90. Mientras que Francia  siempre con el fantasma de la copa ganada en su territorio en 1998.   Apenas arrancó el partido, Didier Deschamps planteó una estrategia  respaldada por un pressing,  marca en zona y velocidad con la pelota, este último atributo  lo siguió al pie de la letra el equipo galo, sobre todo Kylian Mbappé quien corre a la velocidad de un galgo pero con la pelota siempre pegada al pie. El joven de 19 años mide casi 1,80 y cuando agarra  el balón sus pies elaboran magia  a lo Zizou (Zinedine Zidane).  Antes del primer  gol francés, Antoine Griezman, cobró un tiro perfecto pero el travesaño  le negó el gol. A los once minutos, Mbappé  recibió una bola de  N' Golo Kanté , Mbappé  y sus grandes zancos dejaron en el camino a Javier Mascherano, Ever Banega, y Nicolás Tagliafico, cuando llegó Marcos Rojo, sólo la adelantó un poco más y el zaguero argentino no tuvo más remedio que recurrir a los brazos, entonces el árbitro iraní, Alireza Faghani, sancionó la pena máxima.  Allá fue 'el principito', Griezman, frío para cobrar el penal como  en la final  de la Europa League, allá fu él y concretó sin problemas. Después de esa anotación, Francia se replegó y comenzó  sólo a depender de la rapidez de su 10. Mientras tanto que el seleccionado de Jorge Sampaoli, comenzó  a presionar por el empate,   más con actitud como siempre qué por juego, la "Messidependencia" muestra que   sólo con actitud se llega al gol, cuando Leo  agarraba la pelota  intentaba  avanzar, pero  para variar como siempre estuvo acorralado por un bosque de piernas con medias rojas. A pesar, de eso  Argentina comenzó acercarse a la portería de Hugo Lloris. Faltando cuatro minutos,  de la banda derecha Banega  entregó la pelota a Ángel Dí María  cerca de la medialuna  del área gala, el rosarino acomodó a su zurda  y sacó un zurdazo, parece que se acordó que vive en Paris y que todo en esa Liga es fácil, inatajable para el cancerbero del  Tottenham Hotspur. 1 a 1.                                                                           Los franceses de Deschamps se desinflaron y Argentina salió del primer tiempo con el pecho inflado.  El segundo tiempo, comenzó en cambio con los pupilos de Sampaoli  a todo vapor, salieron a presionar y  con ganas del segundo  para no sufrir más, fiel costumbre  de esta selección sin brújula sin estilo pero con bastante corazón. A los tres minutos llegó un balón para 'la pulga', esté  la protegió, la cuidó, la mimó y de media vuelta no se sabe si quiso disparar  o meter un  pase a ras de piso, todo fue tan Mbappé, ¡perdón!, quise decir rápido y  en un cerrar de ojos, cosa que el mismo, Gabriel Mercado, ni se percató que le había llegado a su botín izquierdo que desvió la dirección de la pelota y el guardameta nativo de Niza se quedó estupefacto y no pudo atajarla. El que lo habilitó fue el lateral derecho, Benjamin Pavard, después tendría su revancha, porque el fútbol es el espejo de la vida, así como da oportunidades da revancha.  Deschamps desde el área técnica movía los brazos no para alentar a sus muchachos sino para tranquilizarlos y explicarles que tengan paciencia y no pierdan la cabeza,  extraño comportamiento de un ex volante de corte corajudo, vehemente y furioso ¿quién puede decir  que la gente no cambia con el transcurso de los años? Los galos parece que hicieron caso a su estratega, y comenzaron a jugar  y a olvidar los fervorosos gritos de la barra argentina, que para variar ya se sentía campeón del mundo. A los 57, diez minutos después del gol albiceleste,  Francia llegó por el andarivel izquierdo  a través de un centro de Lucas Hernández, lateral izquierdo del Atlético de Madrid, tras pase Blase Matuidi, volante de la Juventus F.C. El balón pasó zumbando como mosca por la sopa, los zagueros: Nicolás Otamendi, Federico Fazio, Nicolás Tagliafico ni la vieron, entonces llegó Pavard que le pegó de primera con el borde externo y a lo Roberto Carlos, golazo, empate y Sampaoli otra vez a sufrir. Los seleccionados argentinos golpeados con tremenda anotación, en la cancha parecían boxeadores tambaleantes. Entonces, los franceses más convencidos de la victoria comenzaron con toque cortos y pases largos,  en esos instantes del partido ya eran una máquina de precisión.   Al minuto 64,  Samuel Umtiti pasó para Paul Pogna, el volante del Manchester United, este cruzó a Hernández para que saque el centro y complique al enemigo,  Matuidi disparó y el rebote lo recibió Mbappé que adelantó la pelota para colocar un zurdazo y doblar las manos de Armani, el delantero del Paris Saint Germain festejó con los brazos cruzados. El equipo argentino quedó más grogui todavía, Messi  no lo podía creer lo único que no pudieron destrozar los franceses fue su corazón y las ganas de empatar. Pero faltaban  más porrazos del contrincante europeo. Pasaron cuatro minutos para que ese aluvión llamado Francia anotará el cuarto y quien  más que el nativo de Bondy para colocar la cereza del pastel y llevarse la clasificación. Matuidi adelantó al nueve Oliver Giroud y éste colocó el balón a los pies de la figura del partido,  el diez galo de primera con la derecha puso la cuarta. Mbappé parece una cruza entre Denis Bergkamp y Thierry Henri, imagínense: los dos en uno. Mientras tanto, Argentina  apeló al corazón, y al final un centro perfecto de Leo, que ojalá juegue otro mundial porque se lo merece, apenas tiene 31 años, para que Sergio Agüero que llevó una camiseta con el cuello roto, como está selección que se fue rompiendo partido a partido, conecte un cabezazo y ponga la tercera, y dar una pizquita de esperanza al pueblo argentino, pero al final, no alcanzó. 

ARGENTINA: ARMANI(7),  MERCADO(8), OTAMENDI(8), ROJO(5), TAGLIAFICO(7);  MASCHERANO(6), PÉREZ(6), BANEGA(8), DI MARÍA(9), PAVÓN(6), MESSI(9).

AGÜERO(8)

MEZA(5)

FAZIO(4)

 

FRANCIA:  LLORIS, PAVARD, VARANE,UMTITI,HERNÁNDEZ, POGBA,KANTE, MATUIDI, GRIEZMAN, GIROUD, MBAPPÉ.

THAUVIN (7)

FEKIR(7)

TOLISO(7)

JUEZ: ALIREZA FAGHANI (7)