Sociedad Deportivo Quito: romance de un equipo con su hinchada

Por: José Luis Almeida León.

 

Foto: 

Transcurridas seis fechas del torneo de la primera B, Deportivo Quito ha sabido responder a su obligación como club grande (5 campeonatos) y se muestra como firme candidato al esperado retorno. Se apoya en dos situaciones para lograrlo: la primera, el correcto trabajo de su entrenador Marcelo Fleitas, quien fiel a su estilo combativo y aguerrido que mostró en sus tiempos como jugador, ha sabido inyectarle al equipo la tranquilidad necesaria de olvidarse de las penurias económicas y concentrarse en el aspecto deportivo, entendiendo y haciéndose entender ante el grupo, de que el Quito es un equipo que te proyecta a mejores días, no es poca cosa la tarea lograda por el uruguayo,  el mismo es el ejemplo de lo que La Academia te puede dar, desde su salida de Emelec, no volvió a ser tomado en cuenta por los clubes del país, ahora vuelve a ser cotizado y demuestra inteligencia en priorizar lo técnico al dinero, que evidentemente, tarde o temprano, llegará;  se ha formado un plantel respetable que incluye a tres jugadores argentinos de buen nivel, como es el caso del arquero Nelson Schonberger, los delanteros Marcelo Argüello y Martín Comachi, jugadores que se conocen, ya que han jugado juntos en el pasado en su natal Argentina. 

Así, el equipo abridor lo conforman Schonberger en el arco, Christian Acosta, Juan Guerrón, Jesús Solís, Eddie Guevara; en la mitad, un hábito del club es contar con un ídolo, un referente, siendo Santiago Morales el capitán del equipo, apoyado por Robert Angulo, Diego Ávila y su diamante, Christian Alemán, otro claro ejemplo de lo que el equipo capitalino te puede dar. Bastaría con recordar a Alemán de gran campaña el año anterior en el Manta y esta vez con el Quito ya se hablan de valores que llegan a los 200.000 usd, ahí el secreto de la entrega de los jugadores. En la delantera los argentinos Comachi y Argúello han empezado ya a responder con goles. Y tiene variantes como la espera de la total recuperación del lateral Andrés Justicia, Roberto Valarezo, Walter Iza, Eddie Chavez, Washington Mouret, y otro grupo de jóvenes promesas entre los que destaca Juan de Dios Lastre, el mismo que hizo una declaración que llegó a los adentros de la hinchada al manifestar que el hecho de estar en Deportivo Quito es una bendición, un regalo de la vida, lo que reafirma el cambio de mentalidad del grupo comparado al año anterior en donde se paralizaron múltiples veces.

La segunda situación tiene que ver con su hinchada. Jugadas seis fechas, en tres presentaciones como local, jamás bajó el promedio de 5.000 personas, y la tendencia está en alza, ya que todo se junta para ello: entrega de los jugadores, éxitos deportivos, y sobre todo, la cultura futbolera del hincha del Quito que comprende que gracias a ellos el equipo existe, y que participar en la B, lejos de espantarlo y alejarlo, lo unió más en un romance del equipo con su hinchada.