Tabárez, el guerrero del tiempo

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El paciente

El escritor argentino, Federico Jeanmaire, contó en una entrevista para la revista Zero Grados  como, Konstatín Stanislavsky, seleccionaba a los integrantes para su obra: “cuando Stanislavsky fue director del Teatro de Moscú al que va toda la gente de Rusia… entonces imagínate: van  tres mil actores a probarse y quedan solamente 120. Entonces, lo que hacía él, además de actuar con ellos, les daba un papel a cada uno donde decía lo que tenían que decir y, de un momento a otro, les solicitaba de nuevo la hoja y cambiaba  todo lo que decía la primera nota y se lo entregaba de nuevo. Ahí cuenta él, que se fijaba en cómo se comportaba cada actor; el que no sabía interpretar o se largaba a llorar quedaba descartado y el que improvisaba se quedaba. Entonces, lo que decía Stanislavsky con ese ejemplo, es que la educación es más fuerte que tu bienestar o malestar.

Con esta anécdota arrancamos para retratar al 'maestro', Óscar Washington Tabárez Sclavo,  nativo Montevideo. Como jugador fue back central y debutó en el Montevideo Wanderers Fútbol Club. La etapa como estratega comenzó  como maestro de la escuela de Cerro, en Montevideo, de ahí viene el mote que  lo lleva hasta ahora. Su primer equipo como técnico profesional fue el Club Atlético Bellavista.

Según el artículo del medio digital: La Teja, en los comienzos de la década de los ochenta su esposa estaba embarazada de su cuarta hija,  y en la radio escuchó  que el Club Atlético Peñarol  necesitaba  entrenadores, para las inferiores  del  'aurinegro',  que hayan tenido experiencia como entrenador y con estudios, al día siguiente de ese anuncio ya estaba incorporado.

Ahí empezó  una carrera  que todavía sigue a pesar de las vicisitudes que el tiempo hace con el cuerpo. La  trayectoria como estratega de Tabárez se puede asemejar a la de un director de teatro: seleccionar, cortar, volver y ensayar. El técnico uruguayo tiene varias virtudes pero las que le condujeron a la gloria fueron: la paciencia y la experiencia.

Tabárez no cae en la misma  piedra. Al, Club Atlético Peñarol, le regaló una Copa Libertadores de América en 1987, la última de  'el manya', porque hasta ahora los carboneros no han vuelto a levantar el añorado trofeo sudamericano. Al, Club Atlético Boca Juniors, lo dirigió en tres ocasiones: 1991,1992,1993 y 2002. Con los xeneinzes consiguió  el campeonato clausura en el 1991 y el  apertura de 1992, en ese quipo dirigió a una dupla memorable: Diego Fernando Latorre y Gabriel Omar Batistuta. Pero antes de Boca dirigió una de las mejores selecciones uruguayas de la historia, en Italia 90, el combinado celeste estaba integrado por: Enzo Francescoli, Rubén Sosa, Santiago Ostolaza, Pablo Bengochea, Carlos Aguilera, Hugo de León, Antonio Alzamendi. Recordamos al lector que el Club Nacional de Football  fue  el último campeón uruguayo del mundo en 1988 venciendo  al poderoso, PSV Eindhoven de Romário y Ronald Koeman.

Después viajó para Italia, primero dirigió en el, Cagliari Calcio, en 1994 y luego tuvo la suerte como él dice de comandar al AC Milán, en el programa de ESPN: Simplemente fútbol, le dijo a Quique Wolf: “Un periodista agresivo me dijo: pero usted fracasó en el Milán,  bueno, pero llegué al Milán le respondí”.

El mismo 'maestro' soltó en la misma entrevista: “esa primera experiencia en el Cagliari fue increíble, usted sabe que los periódicos italianos  en la pretemporada hacen unos análisis exhaustivos y para todos el Cagliari era uno de los candidatos al descenso fijo,  y empezamos a trabajar ”. Los pupilos del charrúa,  empataron con el Inter, con el Napoli, y a la Juventus de Marcello Lippi, Vialli y Ravanelli le ganaron  por tres goles a cero.

Otra característica de Tabárez es el sentido común, huye de la necedad o de morir en la suya, fiel particularidad del Río de la Plata, como cuando dirigió otra vez Boca, en 2002, ahí tuvo que reemplazar a Carlos Bianchi,  pero la constante comparación con 'el virrey'  lo llevó a dar un paso al costado, a pesar de que al final de la temporada estuvo a minutos de alcanzar al campeón de ese torneo: Club Atlético Independiente de Avellaneda.

En el 2006 vuelve al combinado nacional uruguayo. Wolf le afirma que ser entrenador de un  país, es  más ser un seleccionador y Tabárez le  da la razón y suma que las eliminatorias de América del Sur son la más complicadas del mundo porque se tiene poco días con los jugadores, pero hay que armar el grupo de a poco, no dice equipo, sino grupo.

El tres de marzo de 2010,  Uruguay enfrentó a Suiza en Zurich,  y el estratega  expresó a sus muchachos que se acabaron las incertidumbres, que es hora de mostrar y poseer el balón lo más que se pueda.

Tabárez aprendió de Italia 90, que los jugadores de una selección tienen que ir  con un buen estado físico,  y también creer que el mundial empieza después de la primera fase.  El periodista le interrumpe y le pregunta: ¿siempre recalca que los jugadores son bien importantes, pero hay que elegirlos, y me parece que usted  eligió de la mejor manera?. El montevideano replicó que tiene un proceso de muchos años: “nosotros empezamos en el 2006 y el 2007 se jugó la Copa América, ahí nos dimos cuenta que aparecieron jugadores en el medio local, pero ya habíamos visto que eran futbolistas que encajaban con el fútbol moderno”. El 'maestro' se dio cuenta que tenía jugadores de  ida y vuelta.

Todo ese proceso para el entrenador uruguayo, fue un riesgo calculado, porque  tenía que mantener  una base con los jugadores jóvenes y conjuntamente respaldados por los más veteranos como: Lugano, Forlán y Abreu, para que todos ellos jueguen dos mundiales más.

Uruguay llegó a Brasil 2014,  con varios jóvenes y viejos referentes del 2010,  el primer partido perdió contra Costa Rica 3 a 1 y el segundo contra Inglaterra ya con Luis Suárez recuperado,  alcanzó el triunfo contra Inglaterra con dos goles de  'el pistolero', a Italia le ganaron con gol de Godín, pero su mejor jugador: Suárez mordió a Chiellini y la FIFA lo mandó a la casa, ante eso  el estratega uruguayo expresó al inicio en una  conferencia de prensa: “En esta exposición voy a ser muy conciso y los más amplio posible”.

Apoyo a Suárez y se preparó para lo que venía, su selección fue eliminada en los octavos de final por la Colombia de Pekerman.

Tabárez llegó a Rusia 2010 con muletas y no puede movilizarse por la terrible enfermedad que le carcome: el síndrome, Guilliam Barré,  y con 71 años a las espaldas,  la mayor parte de su vida  la pasó en la cancha, practicando, ensayando con cualquier equipo que dirigió para llegar a la victoria o al partido perfecto, tal como lo hace un director de teatro y sus actores, ensayar hasta cuando el cuerpo se cansé y para que la obra consiga el aplauso.

El Uruguay del 'maestro', ansía con frenesí el último aplauso. El equipo muestra  equilibrio ni arriesga ni da ventaja, recuerda al Brasil de Parreira de EEUU 94, un equipo sobrio hasta llegar a la delantera letal de Romário y Bebeto. En el caso charrúa, Godín y Giménez  solvencia pura, Betancour, Vecino control, corte y generación de juego y Cavani y Suárez están para liquidar en cualquier momento.

Y ya que estamos en Rusia, parece que León Tolstoi soltó esta frase para Tabárez: Los dos guerreros más poderosos son la paciencia y el tiempo.