El niño Jürgen

Mr. Klopp  camina como desentendido, como si con él no fuera la cosa. Pero  la sonrisa cuando uno está feliz  es traicionera, se escapa del rostro, es difícil de ocultar, no respeta ningún protocolo de  caballeros, ni nada, brota nomás, rebelde ella, natural.  De repente el niño Jürgen, ese que soñaba en Stuttgart a principios de los 70´ser feliz y hacer feliz a mucha  gente pateando una pelotita, se apodera de The Normal One, de ese gigantón de 191 centímetros,  manda al carajo el protocolo de los gentleman  y los códigos no escritos que dictan el como actuar desde hace casi un siglo y medio en el país en el que reglaron el fútbol, y de cara a una tribuna de Anfield que enardecida festeja un triunfo contra el Chelsea por 2 a 0 que les permite al Liverpool acercarse a ese título que les ha sido esquivo desde 1990, explota y vuelve a ser feliz, recuerda que es un simple humano, que tiene derecho a ser feliz y expresarlo, y  también se da cuenta que es un privilegiado que cumplió su sueño y puede hacer feliz a muchos que ven como agita un puño que es impulsado desde las entrañas del pequeño Jürgen...

Klopklop2

klop3klop 4

 

Palabras Clave