ENTREVISTA Richard Páez: "Para que la historia del fútbol suramericano no se caiga, es fundamental rescatar la identidad originaria que nos distinguió"

 

Richard Páez tiene su puesto guardado en la historia del fútbol venezolano y de América del Sur. Fue parte de un proceso que sentó las bases de una identidad, e identidad en el fútbol es complicado tenerla. El equipo Vino Tinto pasó de ser el Patito Feo a sorpresa.  Ahora es realidad.

Páez es una enciclopedia de conocimientos y vivencias.  Su relación con el fútbol trasciende la superficialidad del deporte. Es un placer leerlo. La entrevista se realizó vía correo electrónico y arrancó así:

Es un gusto compartir con usted este tiempo de crítica y reflexión.

 

En esta parte de la tierra la historia se cayó 
Como se caen las piedras 
Aun las que tocan el cielo 
O están cerca del sol 
O están cerca del sol
 

 

 

Paúl: Esta estrofa de la canción “Cinco Siglos Igual” de León Gieco, calza muy bien en el fútbol de América del Sur.  Parece que no aprendemos de nuestra historia en selección de dirigentes, violencia de hinchas, procesos y esa constante necesidad de compararse como inferiores a Europa. ¿Qué se debe hacer para que desde el fútbol la historia no caiga?

Richard Páez: Para que la historia del fútbol suramericano no se caiga, es fundamental rescatar la identidad originaria que nos distinguió y nos dió orgullo en la competencia internacional,  es la de creer y seguir fortaleciendo las cualidades inherentes de los jugadores de este continente que son fantasía, habilidad, cambios de ritmo, picardía... y luego adaptarlo a los trabajos de equipo con sinergia de lo cognitivo con las conexiones de los jugadores, para saber utilizar la posesión del balón y así desequilibrar con el tiempo y el espacio, en el campo de juego.

 

Paúl: La historia de  la Copa América se construye desde la desigualdad. Esta diferencia enorme entre una potencia como Brasil y Bolivia, obliga que los técnicos preparen partidos espantosos. Poner 10 hombres atrás y esperar un milagro, algo que va en contra del espectáculo. Pagar entradas de 80 dólares para ver atacar a un solo equipo no tiene sentido. ¿Qué se puede cambiar?

Richard Páez: Ante la desigualdad entre los países suramericanos. Todo cambiará, desde las cabezas visibles de las organizaciones, sea desde la dirigencia de cada federación para concretar proyectos de crecimiento y transformación de su cultura futbolística que logren una evolución continua de sus seleccionados. Además, organizar un plan ambicioso de actualización permanente de sus entrenadores, en las diversas variaciones del fútbol competitivo mundial.

 

Paúl: Cómo es la relación con los nuevos futbolistas. Antes el jugador era una figura cercana a la gente. Podía hablar de política, sociedad y tenía una opinión al respecto. Ahora la Play Station gana a los libros en las concentraciones. Las respuestas de los jugadores parecen sacadas de una grabadora. ¿Los jugadores son mercancía?

Richard Páez: Los protagonistas de este juego universal, que es el fútbol, son los jugadores, y así sufren y disfrutan las consecuencias de esta gran exposición mediática y son exigidos a evolucionar de una manera integral en sus aspectos de interrelaciones personales y profesionales. Se deben adaptar a ser considerados productos del marketing de la información y publicidad, eso los hace crecer en forma constante. Solo ellos son responsables si son utilizados como mercancías o tesoros de sí mismos y de los demás.

 

Paúl: Hablemos un poco de táctica y estrategia. ¿Qué se impone actualmente en la Copa América? ¿Algún entrenador está aportando para romper esquemas pensados y paridos en Europa?

Richard Páez: Se está imponiendo el sistema de la eficacia pragmática, en donde observamos una tendencia de intentar consolidarse defensivamente para después desplegar transiciones ofensivas de vértigo y sorpresa. La incorporación de la tecnología del VAR colabora a los equipos que apuestan a esperar en terreno propio con orden y en bloque compacto, ya que ahora los goles son justos y comprobados tecnológicamente.

Solamente bajo mi opinión, Tite, Queiroz y Tabárez, representan DTs de avanzada para nuestro continente, por dejar plasmado en la cancha de juego conceptos diferentes y actualizados que sirven de modelos de identidad competitiva. El resto sigue el ritmo de buscar cómo ganar, no cómo evolucionar.

 

Paúl: Por último, es necesario tocar el tema de Venezuela. Existe una muletilla que el fútbol se juega como se vive. Venezuela vive al límite en conflicto constante. Pero parece que los jugadores de Dudamel están fuera de ese mundo. El fútbol venezolano viene en una evolución constante que no se refleja en sus equipos locales. ¿Qué hacen para desdoblarse?

Richard Páez: Porque la metamorfosis se logró desde el 2001, cuando se cumplió, no solo, con el gran reto de empezar a ganar seguido, sino de saber ganar, utilizando un sistema de juego que expuso y creyó ciegamente en los talentos propios del jugador venezolano. Y, al conseguir resultados insospechados, dejó una marca indeleble y de convicción en los jugadores de la Vinotinto, que cada vez que se ponen esa camiseta, lo hacen con compromiso, orgullo y fe.

Arrancamos la entrevista con música y la  terminamos de la misma manera.

Óscar de León dice:

Sé que tú no quieres
Que yo a ti te quiera 
Siempre tú me esquivas 
De alguna manera 
Si te busco por aquí 
Me sales por allá 
Lo único que yo quiero 
No me hagas sufrir más...

 

 

 

Paúl: ¿Usted sufre por el fútbol?

Richard Páez: El fútbol siempre me dió libertad y paz porque hice lo que quise y lo hice con pasión. Y el sosiego lo conseguí cuando logramos por fin, satisfacer mis retos íntimos, al transformar la mentalidad del futbolista venezolano y  cumplir con un sueño y hacerlo realidad.