Las 453 mil finales de Liga vs Emelec y de Emelec vs Liga (Cuento)

Las 453 mil finales de Liga vs Emelec y de Emelec vs Liga (Cuento)

 

Sueña la pelota que se convierte en creadora. Dibuja un estadio y lo llama Reales Tamarindo o Casa Blanca, da igual. El primer partido que piensa es el soñado por todos en cada uno de los distintos universos en donde se disputará el encuentro.

Lo sueña con claridad, en alta definición. Cuatro a Cuatro es el marcador final. Lo de Miller es espectacular, chilena, media bolea, el tercero deja al arquero en el suelo luego de pasear a Araujo y Romero. El cuarto lo hace Mena, disparo cruzado. Para la Liga se dividen el honor Morales de tiro libre, Cevallos de pared y definición al ángulo superior derecho. Álvez de cabeza y Romero también de cabeza.

El otro partido soñado es el menos esperado. No pasa nada. Cero a cero demuestra la cobardía. El fútbol ha perdido gracia. La gente sale decepcionada y la pelota maltratada. Noventa minutos de choque y de la pelota de punta para arriba. Los que creen saber de fútbol pero no lo saben lo justifican diciendo “eso es una final”.

La pelota considera ese sueño una pesadilla. Y en sus temores más profundos encuentra al árbitro como protagonista. Mete la mano al partido. Se inventa penales, rojas tempranas, desata la ira del público terrestre y extraterrestre. Final manchada, para el olvido.

Sus sueños se repetirán hasta el domingo. Serán exactamente 453 mil. La pelota buscará alineaciones atrevidas, seleccionará jugadores que respeten la ceremonia del fútbol. En cada uno de los partidos se enfrentan infinitos resultados. En unos golea la U, en otro el Bombillo baila.

Lo jodido será despertar el lunes y darse cuenta que como dice Calderón de la Barca “Los sueños, sueños son”.