ANÁLISIS: Ganar como sea. (Carlos Gallego escritor argentino)

El fútbol se ha convertido en un espectáculo extraño, contaminado, agobiadoramente comercial y vagamente lúdico. Con algunos pronunciamientos pseudo patrióticos y fanatismos de espectadores confundidos por sus propias frustraciones, tecnología que irrumpe y agrega dramatismo, e intereses de todo color. En este "mismo lodo todos manoseaos" (Discépolo) por qué no proponer algo que se arrime al titulado. Tenemos la mayoría de los elementos: algunos protagonistas, la geografía, el motivo de enfrentamiento (casus belli), el eterno conflicto de la supremacía. Han cambiado algunas ideas, algunos instrumentos, algunas políticas, pero la historia sigue estando allí, latente, sigilosa, a veces convertida en hervor deportivo que se exacerba como en esta edición de la Copa América. Si el "como sea" es tan generosamente amplio, aceptemos el desafío y volvamos a ser osados para llevar el "cuchillo entre los dientes", otra máxima de este fútbol: Hagamos una reedición de la guerra del Paraguay, o de la Triple Alianza, Guerra Guasú, o como se la quiera nombrar. Vayamos con espíritu bélico contra Paraguay. Busquemos a Qatar como aliado que, aunque sea amigo algo lejano, sirve para la ocasión. Eso sí el relato del juego guerra debería ser hecho indefectiblemente por el incomparable humorista español Miguel Gila (si no lo recuerda o conoce ponga el dedito en google y entenderá todo este disparate). El buen humor, material tan escaso en este fútbol, estaría garantizado.

Haga una prueba, lector de Golazo, junte a sus amigos futboleros, proponga un encuentro, y dígales que la consigna es ganar, no jugar, porque los partidos se ganan, no se juegan, o las finales, o lo que corno sea, a ver que le contestan. Los sabios de este deporte dicen que la mejor manera de ganar es jugar bien. Entonces, ¿qué significan expresiones como "ganar como sea",  o "las finales no se juegan, se ganan"? Simplemente miedo a perder. Así se planifica, así se evita gambetear al rival, así se va para atrás continuamente, así se elude la responsabilidad de imponer la habilidad, así se cometen faltas arriba y abajo, porque no se confía en la propia capacidad para imponerse. Así se llega al VAR. Así se arranca la belleza al juego. Por eso, si por Hazard usted tiene 100 millones de euros, no los gaste en un jugador, porque él necesitará un equipo para desarrollar el juego. De eso se trata: juego de equipo. No puede ser "como sea"; no puede ser "sin jugar". No crea en los profetas de la nada, ni en la magia, ni en los dioses. El fútbol es mucho más simple.

Para colofón de este introito, anterior al partido, si quiere brindarle una irresistible oportunidad a su hilaridad, no deje de observar el peinado del Presidente de la Asociación Argentina de Fútbol. Y sea respetuoso, no haga comparaciones.

 

En la tarde previa a la noche (anote este hallazgo literario), del partido, escribo este prólogo que significo con dos dilemas técnicos y una añoranza: ¿Tendrá Messi algún compañero cerca para recibir y devolver, o ejecutar?, ¿Quién marcará el juego aéreo de Paraguay? Planteada la inquietud de las dudas vayamos a la melancolía: ¡Ay Mascherano, cuanto te extraña este fútbol!

 

Es la hora. De la orden de jugar al fútbol, árbitro. Será un complejo de obediencia debida.

 

Partido.

Para atrás, primero.

3’Argentina se desparrama distinto. Balbuceos de ambos. Rostros tensos, propuesta física.

5’Todo ocurre lejos de Messi, pero él intuye y trata de buscar. Paraguay pelotea. Hay roces sin rosas.

8’No hay ideas, ni objetivos. Paraguay con zapatazos. Argentina busca el piso pero ahí queda perdida, como la mirada de su técnico.

10’Una lesión da tiempo para conversar. Me pareció escuchar a Gila recitando un mandamiento: no rematarás.

15’Ya pasaron sin una chispa.

18. Argentina también pelotea. No saben! Están más adelante que no significa avanzando. Ya es pobreza solidaria. Allá muchachos, allá están los arcos, vayan, está permitido!

22. Lo bajan a Lautaro. Messi se las alcanza a los paraguayos para que cabeceen.

25. Todos temen. ¿Cuál será el plan? Messi no encuentra una sola devolución y no tiene quien reciba.

28’Paraguay al arco. Alguna…

30’Está claro: Armani no tiene la elegancia de Giorgio.

31’Foul a Lautaro, cerca. Mansa de Messi.

35’Empezaron los raspones. Se colisionan por falta de lugar y dirección.

36’.Vieja receta, wing, velocidad, superación, centro y gol de Paraguay. Alguna…

38’ Argentina no tiene la más p. idea de a que juega. Créame.

44’ Messi baja al medio campo, pero no sirve porque no tiene acompañantes.

45’Paraguay tiene una idea modesta y la cumple. Argentina, no tiene idea ni es modesta.

46’Armani comete una atrocidad. Salva la roja.

Triste, triste, porque las ideas no se matan, pero se pueden herir feo.

En el banco está depositado el desconcierto.

 

Segundo acto.

Entra Agüero. ¿Para qué lo había sacado?

47’Messi defiende en su área. Así de desperdigado.

48’Casco juega con el ídem puesto.

50’Hay espacios. Argentina mal parada, mal distribuida en el campo.

51’Argentina llega al arco. Salvan el palo y el arquero. Oh! Dudas, y por las dudas vamos al VAR. Penal para Argentina.

56’Gol. Es Messi.

60’Argentina está más adelante, empuja pero no crea.

61’Pelota profunda de Paraguay. Penal de Otamendi. Sin VAR. Armani se vuelve elegante y ataja.

64’Messi intenta en todas partes pero está cercado y solo.

67’Vuelve Di María. Sale Lautaro con rabia. No entiende. Yo tampoco.

69’Casco sigue con el ídem puesto. Agüero se mueve e intenta, pero siempre solo. Argentina es como el agua: Insípida, incolora e inodora.

70’Lo Celso juega con la boca abierta y mira cómo la pelota corre. Los demás, pasean. Messi está solo y espera.

73’ Paraguay se guarda y pelotea de lejos.

75’Hasta Messi choca. Tránsito desordenado. Todos perdidos. Sólo hay que mirar la desorientación en los ojos de los jugadores.

80’Argentina no tiene carril derecho, tampoco izquierdo. Del medio, no tenemos información.

82’Almirón lo desparrama a Otamendi. Amarilla. Tiro libre, salva Armani.

85’Paraguay retiene, espera, Argentina mira, protesta.

 

Lo que sigue son cambios, demoras, roces, pobreza, fealdad tristeza. Con Messi en su propia área se explica todo.

Paraguay cierra inteligente. Argentina cierra por duelo.

Esto es el “como sea”, pero no se gana.

Vinicius, es cierto: tristeza nao tem fim.

 

Gracias amigos de Golazo.