PREVIA #RiverPlate vs. #BocaJuniors #Elprincipiodelfinoelfindelprincipio: Se gradúa un héroe o un villano

He pasado tardes pensando y noches soñando en la soledad del  arquero. En lo tan poco grato que puede ser el puesto, porque muy pocas veces en la historia alguien se acordará de una atajada más que de un gol.  Otra cosa son las definiciones de penales, pero en el trámite del partido un error queda mucho más grabado que un acierto, en el puesto más solitario, no solo del fútbol, si no de la vida misma. Ni Óscar Córdoba, ni el Pato Abondanzieri fueron indiscutidos desde el principio. Ambos cometieron errores que no dejaron que se consoliden hasta pasado un tiempo. En el caso del Colombiano fue menor el tiempo de incertidumbre, porque después de una temporada en la que no convenció al 100% en su llegada al fútbol argentino, Bianchi lo eligió como su portero, de ahí en adelante todo fue éxito, debido a sus grandes condiciones técnicas y su fortaleza psicológica para reponerse al error. El Pato tuvo inclusivo que ser más fuerte psicológicamente para esperar que se vaya Córdoba y convertirse en un ídolo del club. El Pato pasó del “no tiene manos,“ que llegaba desde la tribuna, al “Tranquilos que atrás está el Pato.

Rossi y Andrada por algo llegaron al arco de Boca, hoy tienen la oportunidad de coseguir el “tranquilos que atrás está Andrada/Rossi“ para toda la vida. La dirigencia entiende perfectamente que el arco de Boca es pesado y exige no únicamente condiciones futbolísticas, si no que reclama una fortaleza superior de tal magnitud, que sea capaz de solventar el murmullo y reponerse al error y bancarse.  Tiene atrás el murmullo de la mayoría de hinchas de la Argentina y sus ramificaciones regadas por toda Sudamérica. Hasta en Brasil les gusta Boca.

Por otro lado el hincha, tan pasional, tan obsesionado, tan irracional, no es capaz de trasmitir calma, y  no para de putear sin parar y sin límite a un ser humano al que en realidad quiere ayudar, que tiene en su humanidad,  y principalmente en sus manos y templanza, gran parte de responsabilidad en su posterior júbilo o desastre. Quien ataje, Andrada o Rossi, será eterno. En sí estará el ser héroe o villano para los siglos de los siglos, así que lo mejor que el aficionado de Boca puede hacer, es tirarle la mejor de las energías y desearle `mucho culo´(mucha suerte) y que ojalá salgan bien las cosas para ambos.